miércoles, 8 de febrero de 2012

Typography in Dublin

Durante mi estancia en Dublín he coleccionado toda suerte de tipografías. Van desde los caracteres gaélicos célticos, hasta las clásicas letras estilo Guinness, pasando por la estética retro, los 50, los 80, los Diners americanos, los neones... Diseño urbano en todo su esplendor.























martes, 24 de enero de 2012

Shame y el arte de avergonzarse


Justo cuando acaba una película me gusta ver los créditos, en ellos se reposa lo visto y se suele pensar qué te ha parecido o qué vas a decir cuando te pregunten las personas con las que has ido al cine.
Y si hay que decir que es poesía visual, se dice. Sin miedo a que te tachen de lo que sea. Por mucho que digan que eso es lo que se dice cuando no se tiene nada que decir.
Pues Shame es poesía. Imágenes bellas entrelazadas unas con otras. Escenas lentas, reposadas, que se recrean en la estética de la imagen. Escenas que no tienen prisa, que te transportan hacía ellas, que te invitan a entrar.
En Shame, Carey Mulligan canta New York, New York, y la escena dura lo mismo que tarda ella en cantar la canción (tiempo de la historia = tiempo del discurso), y en el transcurso te da tiempo a disfrutar la música y la escena, y a entrar de lleno en ella. Eso es poesía.
O cuando Fassbender corre por las calles desiertas de Nueva York. Y corres con él, porque el ritmo de la película te lo permite.
Tampoco quiero pasar sin mencionar la primera escena en el vagón de metro. Es una escena tensa y excitante (más, quizá que otras escenas más evidentes de la película), en la que es necesario que haya ese ritmo y esa pausa mencionados. Ese ritmo que hace que algunos tilden las películas de lentas y aburridas. 

En fin, el contraste entre una historia carente de cualquier poesía, pero unas hermosas imágenes, unos decorados impolutos y unos actores de excepción. En definitiva, una película con un ritmo particular y una historia cruda y desagradable. Una historia de vergüenza narrrada sin ningún pudor.

Y ni siquiera necesitaba hacer una crítica de Shame (no ahora que tengo un montón de pelis sobre las que hablar). Pero en honor a las personas con las que fui al cine y empezaron a minusvalorar la película sin haber si quiera reposado el final, sin esperar a sentir el aire fresco de la calle en la cara… en honor a ellas escribo estás palabras, y por lo que veo (nunca sé bien lo que pienso de una película hasta que escribo sobre ella y empiezo a sacar cosas dignas de análisis o mención) me pareció una buena película.


martes, 22 de noviembre de 2011

Historias de Lieja: el café

Beber café en Lieja es más que un placer. Aquí ilustran el café con galletitas, licor de huevo, azúcares varios o virutillas de colores. La mejor invención son los platos para el café; tienen el hueco para la taza a un lado, para poder tener espacio para las galletas y los frasquillos de leche.
Yo, condenada por las mañanas al nescafé de marca blanca, me deleito con los cafés de las terrazas belgas, en los que, si el tiempo lo requiere instalan unas estufas que prácticamente te obligan a quitarte el jersey.
Se trata de un café suave, muy diluido, que te permite beberlo por las tardes y dormir por las noches.
Me hago fan de las bandejitas plateadas y las galletas de canela.
















































Porque...

Bebe...:)

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Bruselas

Bruselas es una ciudad realmente bonita, casi sería perfecta si desaparecieran de ella un 90% de los turistas (y dejo un 10 por que yo también me quiero quedar). Pienso que me gustaría vivir allí. Pasear por sus animadas callejuelas con un gofre en la mano e ir de compras por sus magnificas galerías. Ir al cine, al teatro, a los museos. Trabajar en una embajada y escuchar el eco de mis tacones por sus grandes avenidas.  Comprar discos en sus tiendas para amantes de la música. Salir a cenar Moules con una boina hecha a medida chez Monsel.
Se que volveré pronto, pero no para quedarme (todavía).










sábado, 5 de noviembre de 2011

La Experiencia Bill Viola


“la inspiración es una fuerza viva, una regalo desde los comienzos, una fuerza de la naturaleza compartida por todas las criaturas vivientes” (Bill Viola)


El mes pasado tuve el enorme placer de asistir a una conferencia/encuentro con Bill Viola en la Universidad de Lieja. Cuando el profesor nos dijo en clase que Bill Viola iba a venir, casi me echo a llorar. No solo me encanta su obra, si no que pienso que tengo una relación particular con ella a raíz de cómo, cuando y con quién he visto sus obras. Hará unos cinco años hubo una retrospectiva en la fundación La Caixa (antecedente del CaixaForum). Creo recordar que fui dos veces (quizá una con mi madre y otra con mis amigas). Esta exposición provocó una suerte de conmoción en nuestras vidas, estábamos realmente alucinados con los videos de este hombre; con su manera de parar el tiempo, de ralentizar la imagen para hacer espacio a la reflexión… pero principalmente, por qué nunca antes habíamos visto algo así (no estábamos, al menos yo, muy puestos en la cultura del video arte por aquel entonces). Ahora, más conocido ya en España gracias a esa exposición, tiene un espacio permanente en el CAC de Málaga y sus obras se exponen en diferentes museos y galerías.

Conocer a Bill Viola fue increíble.  Es una persona tremendamente espiritual, pero con esa visión tan amplia que le permite admirar tanto al Dalai Lama o a Buddha, como a San Juan de la Cruz. Durante su conferencia, más que hablar de su arte, nos dio a todos los allí presentes unas lecciones vitales admirables, pero quizá difíciles de alcanzar para nosotros, humildes mortales, a saber:

-       “Todos estamos aquí por que alguien nos ha tendido una mano”
-       “No somos únicos, no somos especiales, ni mejores que otros”
-       “Si no cambias tu mente, serás plano”
-       “No hay respuesta correcta o incorrecta”
-       “No harás el viaje solo. La gente que más te ayudará serán tus enemigos; es un honor que alguien te odie”
-       “Lo importante no es el conocimiento sino el misterio”
-       “Tener una pregunta es mejor que tener una respuesta”
-       “Las mejores respuestas son las incompletas, las que siguen dando vueltas en nuestra cabeza”
-       “Perder algo es importante”

Así mismo, se dirigió a nosotros como futuros artistas (la mayoría de los presentes éramos estudiantes de Arts du Spectacle), y nos desveló el significado del término:

-       “Serás un artista toda tu vida”
-       “Si no tienes éxito, tendrás que hacer otra cosa para vivir, pero eso no es un problema. El fracaso es importante; el éxito completo es terrible”
-       “Fracaso = Éxito”
-        “a veces hay que dejar de lado el intelecto, y hacer arte con el cuerpo”
-       “hay que poner pasión”

Viola habló también de la situación actual, de un mundo en crisis que parece derrumbarse. Lejos de verlo como un problema, lo ve como una bendición. Y lo explica con la metáfora de un bosque que se incendia; cuando los árboles grandes se caen y mueren, entra luz para los árboles pequeños, que crecen (un desastre sirve de algo).
Y también de feminismo; ¿cómo puede ser que la mujer, dadora de vida, esté en una posición inferior?. Todos, sin excepción, hemos nacido de una mujer.

En conclusión, fueron unas dos horas y media maravillosas, aderezadas con las proyecciones de obras de Viola como “Tres mujeres”, “Mujer en el fuego” o “Reflecting Pool”. Una entrada en la Universidad de Lieja por la puerta grande. Una experiencia inolvidable.